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El Circuito de Inserción Sociolaboral atenderá a más de un centenar de personas reclusas migrantes

En la actualidad, el sistema penitenciario español precisa de actuaciones que combinen la intervención para la inserción sociolaboral y la atención exclusiva a personas extranjeras. En este contexto, el Circuito de Inserción Sociolaboral para Personas Reclusas Migrantes se posiciona como una iniciativa específica de formación y capacitación que busca dar cobertura a una necesidad real en los centros penitenciarios del país.

Presentado como un proyecto de intervención socioeducativa con personas migrantes que se encuentran cumpliendo una pena privativa de libertad en instituciones penitenciarias españolas, el pasado 1 de enero comenzó a desarrollarse una nueva edición del Circuito de Inserción Sociolaboral para Personas Reclusas Migrantes. Su finalidad es ayudar a las personas usuarias en su proceso de integración social y laboral, además de dotarles de herramientas y habilidades para ello. A través de él, Fundación Diagrama atenderá este año a 115 personas de los Centros de Inserción Social (CIS) ‘Matilde Cantos Fernández’ de Granada, ‘Miguel Hernández’ de Alicante, ‘Guillermo Miranda’ de Murcia y ‘Concepción Arenal’ de Ciudad Real. 

Se trata de un proyecto financiado por Ministerio de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030 con cargo a la asignación tributaria del IRPF que destaca, fundamentalmente, por combinar un enfoque inclusivo e integral. En esta línea, la iniciativa tiene en cuenta las necesidades específicas del colectivo de atención desde una perspectiva interseccional, atendiendo a la diversidad sexual y de género, el origen étnico y cultural y la situación jurídica y de discapacidad de las personas participantes. 

El contenido del Circuito de Inserción Sociolaboral se ha organizado en torno a tres módulos de trabajo con una duración total de 16 sesiones, las cuales serán flexibles en función de las características de cada grupo. Los módulos se dividen en tres partes: en primer lugar, uno dedicado al aprendizaje del castellano; un segundo módulo para la mejora de la autonomía y la preparación para la vida en libertad; y, por último, una sección dedicada al aprendizaje de técnicas y recursos para la inserción laboral. Además de todo ello, la intervención incluye una atención, orientación y seguimiento completamente individualizados, a través de itinerarios de inserción elaborados al inicio del programa para cada una de las personas participantes.

El Circuito constituye una iniciativa pionera que busca dar cobertura a las necesidades de un colectivo con escasas oportunidades, las personas migrantes que se encuentran en centros penitenciarios. Los resultados obtenidos en su desarrollo en distintos territorios durante los últimos años y la satisfacción de las personas participantes certifican la efectividad y éxito de esta iniciativa y su continuidad en 2026.