Un total de 86 personas han participado hasta ahora en la última edición del Circuito Sociolaboral para Personas Reclusas Migrantes, un programa de formación e integración laboral y social que busca dotar a este colectivo de herramientas y habilidades para mejorar su autonomía y su empleabilidad. El programa se está llevando a cabo en los Centros de Inserción Social de Granada, Alicante, Murcia y Ciudad Real.
El Circuito Sociolaboral para Personas Reclusas Migrantes es una iniciativa de Fundación Diagrama que busca ayudar a este colectivo en su proceso de integración social y laboral, desarrollando distintos talleres formativos para dotarles de las herramientas y las habilidades necesarias para superar situaciones de exclusión y marginalidad. Entre enero y septiembre de este año, el programa ha atendido ya a 86 personas migrantes que se encuentran cumpliendo una pena privativa de libertad en instituciones penitenciarias.
El proyecto, financiado por Ministerio de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030 con cargo a la asignación tributaria del IRPF, se está llevando a cabo hasta finales de año en los Centros de Inserción Social (CIS) ‘Matilde Cantos Fernández’ de Granada (donde han participado 21 hombres), ‘Miguel Hernández’ de Alicante (31 hombres y 2 mujeres), ‘Guillermo Miranda’ de Murcia (16 hombres) y ‘Concepción Arenal’ de Ciudad Real (16 hombres).
El contenido del Circuito se organiza en tres módulos de trabajo con una duración total de 16 sesiones. Estas incluyen el aprendizaje del castellano para personas no hispanohablantes, la mejora de la autonomía, la preparación para la vida en libertad, el aprendizaje de técnicas y recursos para la inserción laboral, la búsqueda activa de empleo, etc. Además de todo ello, la intervención incluye una atención, orientación y seguimiento completamente individualizados, a través de itinerarios de inserción elaborados al inicio del programa para cada una de las personas participantes.
En este primer periodo del año, todas las personas participantes han demostrado un elevado nivel de implicación y motivación, logrando un alto grado de cumplimiento de los objetivos propuestos en sus Proyectos Personales de Inserción (PPI). Además, han manifestado su satisfacción con el dinamismo de las actividades y el impacto positivo que están generando en su empleabilidad y perspectivas de empleo.
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