El barrio ilerdense de Balàfia organizó una cena comunitaria que reunió a más de 600 vecinos y vecinas, junto a representantes de entidades sociales, comercios locales, centros educativos y otros recursos de la zona. Los adolescentes atendidos en el Servicio de Acompañamiento Especializado a Jóvenes de Lleida colaboraron en la organización de este evento y compartieron una velada que les ayudó a integrarse socialmente y mejorar su sentimiento de pertenencia.
Con la llegada del buen tiempo, los barrios y asociaciones vecinales comienzan a realizar actividades al aire libre para conectar a entidades, comercios locales, centros educativos, vecinos y vecinas. El objetivo es generar un espíritu de cohesión y colaboración que genere comunidad y que permita que incluso las personas recién llegadas al barrio se sientan integradas e identificadas con su lugar de residencia.
Por ello resulta de especial importancia la participación activa de los adolescentes acogidos en el Servicio de Acompañamiento Especializado a Jóvenes (SAEJ) de Lleida –recurso dependiente del Dartament de Drets Socials i Inclusió de la Generalitat de Catalunya y gestionado por Fundación Diagrama- en la cuarta edición del Sopar de Barri de Balàfia. Se trata de una cena comunitaria impulsada por el Grup Dinamitzador de Balàfia (Regidoria de Participació Ciutadana de l'Ajuntament de Lleida) y desarrollada el pasado 29 de mayo en la Plaça de les Magnòlies de este barrio.
Tanto los chicos como sus educadoras colaboraron en el evento, que reunió a más de 600 personas, encargándose de la colocación de mesas y sillas para la cena, ayudando en las actividades de ocio organizadas (como el bingo musical) y colaborando en las tareas de cocina y de repartición de tiquets, entre otras cosas. También participaron en el vídeo que se elaboró para difundir el acto y explicar el espíritu participativo e inclusivo con el que se emprendía.
La cena contó también con una exposición de fotografías históricas del barrio y con la lectura de un manifiesto conjunto. De esta forma, se buscaba fortalecer la cohesión y el sentimiento de comunidad entre el vecindario y promover espacios compartidos donde generar relaciones y fortalecer vínculos. Fue una oportunidad para conocer y compartir las necesidades colectivas de la zona y fomentar el trabajo conjunto entre agentes sociales, entidades y ciudadanía.
Para los jóvenes del SAEJ, supone además una forma de darse a conocer en el barrio y sentirse aceptados como parte del vecindario, integrándose de forma participativa y responsable. En este sentido, compartieron con el resto de asistentes la sensación de que la unión de todas las vecinas y vecinos y la convivencia compartida es lo que permitirá seguir construyendo una Balàfia en la que merece la pena vivir.
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