Pasar al contenido principal

El hogar ‘Els Cavallets II’ organiza una semana de actividades deportivas como herramienta de convivencia

Los jóvenes del hogar de acogida 'Els Cavallets II' de Sencelles (Baleares) participaron en una yincana cooperativa con distintas pruebas que pusieron a prueba la comunicación, la reflexión activa, los valores sociales y la ayuda mutua; así como en un partido de fútbol donde se promovió la cooperación y la resolución pacífica de conflictos antes que el resultado. Todo ello para conmemorar el Día Internacional del Deporte para el Desarrollo y la Paz.

Con motivo del Día Internacional del Deporte para el Desarrollo y la Paz, que se conmemora el 6 de abril, el equipo del hogar de acogida residencial 'Els Cavallets II' de Sencelles (Baleares) -dependiente del Institut Mallorquí d'Afers Socials y gestionado por Fundación Diagrama- ha organizado una semana de actividades deportivas y de convivencia. Durante estos días, los jóvenes atendidos disfrutaron de distintas dinámicas como minitorneos y juegos para colaborar en equipo, en los que se trabajaron valores como la solidaridad, el respeto, el compañerismo y el juego limpio.

En primer lugar, se llevó a cabo una yincana cooperativa planteada como un reto colectivo. Entre las actividades destacaron ‘Equilibrio en cadena’, que ponía a prueba la coordinación y la comunicación, y ‘Precisión solidaria’, centrada en la ayuda mutua y la paciencia. También incluyó momentos de reflexión activa, como el ‘Quiz en movimiento’, que combinó preguntas sobre valores deportivos con ejercicio físico, así como la creación conjunta de un mensaje en ‘Construimos la paz’, donde se realizó un mural en el que cada joven plasmó su mano, y dentro de ella lo que le transmitía el deporte en relación a la paz.

El componente lúdico continuó con ‘El globo no puede caer’, una actividad que exigía coordinación grupal en diferentes condiciones, y finalizó con ‘Meta juntos’, un reto simbólico en el que el grupo debía alcanzar el objetivo permaneciendo unido en todo momento. La jornada concluyó con un breve espacio de reflexión en el que los participantes destacaron la importancia de la cooperación y el apoyo mutuo, relacionando lo vivido en el juego con la convivencia pacífica en la vida diaria.

Además de estos juegos en equipo, se celebró un partido de fútbol amistoso en el campo municipal, concebido como un espacio de encuentro y convivencia. Más allá del resultado, el objetivo principal fue fomentar valores como el respeto, el juego limpio, la cooperación y la resolución pacífica de conflictos.

En conjunto, la iniciativa ha tenido como finalidad promover hábitos de vida saludables y reforzar la convivencia entre los chicos, creando un ambiente participativo y motivador. El equipo del centro destacó la implicación y el entusiasmo de todos los participantes, que demostraron que el deporte es una herramienta clave para fomentar valores positivos y fortalecer la cohesión del grupo.