La realización de actividades deportivas durante la infancia y la adolescencia ayuda a mejorar las condiciones físicas, psíquicas, corporales y cognitivas de las personas jóvenes. A tal fin, los proyectos socioeducativos de los hogares ‘Zarandona’ y ‘Dar Al-Farah’ de Murcia han unido sus líneas para ofrecer a un grupo de 8 jóvenes una clase de crossfit, una disciplina deportiva que ayuda a mejorar, entre otras, la resistencia cardiovascular, la fuerza, la flexibilidad y el equilibrio.
Desde 2024, chicos y chicas jóvenes del hogar ‘Zarandona’ y el hogar de emancipación ‘Dar Al-Farah’ de Murcia –ambos dependientes de la Consejería de Política Social, Familias e Igualdad del Gobierno murciano y gestionados por Fundación Diagrama- entraron en contacto con el deporte del crossfit. Gracias a los aprendizajes y retos a los que se fueron enfrentando en sus entrenamientos, esta práctica deportiva pasó a formar parte de su rutina diaria.
A este respecto, los equipos de los dos hogares tomaron la iniciativa de organizar una salida a un centro de crosstraining, concretamente, a La Aldea de Abarán. La actividad, llevada a cabo el 2 de febrero, contó con la participación de 6 chicas y chicos de ‘Zarandona’ y 2 de ‘Dar Al-Farah’. También formaron parte de este encuentro la directora, la psicóloga y dos miembros del equipo educativo del hogar ‘Zarandona’.
El grupo fue recibido por profesionales de La Aldea, donde tras una breve presentación, se pasó a la explicación de las nociones básicas del crossfit. El entrenador, al ver que la mayoría de chicas y chicos participantes ya conocían los términos iniciales, pasó directamente a la fase de calentamiento que requiere esta disciplina deportiva. Tras ello, se trabajó la técnica de un ejercicio de fuerza llamado ‘clean & jerk’, y después un ejercicio gimnástico denominado ‘toes to bar’. Finalmente, se combinaron diferentes ejercicios de halterofilia, gimnásticos y cardio, incluyendo series de levantamiento de pesas, burpees y zancadas con mancuerna.
La valoración de chicas y chicos jóvenes fue muy positiva, ya que agradecieron mucho entrenar en un espacio dedicado exclusivamente a este deporte. Pero además de la parte práctica, la actividad consiguió beneficios como la mejora de la salud física, la reducción del estrés y el fortalecimiento de la autoestima; así como valores esenciales para su desarrollo integral: trabajo en equipo, sentido de pertenencia, disciplina y resiliencia.