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Los talleres educativos de medio abierto promueven la empatía y la reflexión en personas penadas

Cerca de 60 personas condenadas a medidas de medio abierto han participado en lo que llevamos de año en el taller Regener@r, para casos de violencia contra las mujeres; o en el Programa TASEVAL, para delitos contra la seguridad vial. Se trata de dos iniciativas que, a través de una formación cognitivo-conductual online, buscan lograr que las personas atendidas adquieran competencias personales y psicoeducativas que promuevan su integración social.

Un total de 57 personas que cumplen medidas de medio abierto por delitos contra la seguridad vial o delitos de violencia de género han participado, entre enero y septiembre, en los talleres de intervención educativa que Fundación Diagrama desarrolla en formato online y con alcance estatal (TASEVAL y Regener@r, respectivamente). A través de técnicas cognitivo-conductuales, estos programas -financiados por el Ministerio de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030 con cargo a la asignación tributaria del IRPF- buscan lograr que las personas atendidas adquieran competencias personales y psicoeducativas adecuadas que promuevan su integración social.

En concreto, 25 hombres y 2 mujeres han seguido el Programa TASEVAL, una iniciativa que busca promover la conducta prosocial y la conducción responsable de personas condenadas por alguna infracción vial, abordando contenidos relacionados con los factores psicológicos y sociales relacionados con esta tipología delictiva. Por su parte, 30 hombres han realizado el taller Regener@r, con el objetivo de que comprendan las distintas formas de violencia machista y la vulneración de derechos humanos que suponen, reconociendo la existencia de un delito en su conducta, así como el daño y las consecuencias ocasionadas.

El primer balance de estos programas es positivo, destacando el elevado nivel de satisfacción de las personas usuarias al finalizarlos. Las valoraciones ponen de manifiesto el carácter dinámico de las sesiones y la actitud de la docente, subrayando su carácter empático y facilitador. Este aspecto está resultando especialmente relevante para generar un clima de confianza que permita abordar los contenidos sin un enfoque basado en el juicio, la imposición o el aleccionamiento, favoreciendo en su lugar la reflexión personal y la participación activa.