La residencia de acogida ‘Mas de la Pinaeta’ es un recurso educativo y terapéutico que atiende a niños, niñas y adolescentes con problemas de conducta. El centro está situado en Gátova (Valencia), localidad que este verano sufrió un grave incendio que obligó a evacuar las instalaciones preventivamente. Unos días después, la consellera de Servicios Sociales, Familia e Infancia, Elena Albalat, se acercó al recurso para comprobar el éxito de este desalojo, el bienestar de las personas jóvenes y la vuelta a la normalidad.
A finales del mes de agosto, un incendio forestal obligó a evacuar preventivamente numerosos edificios y recursos de la localidad valenciana de Gátova, entre ellos la residencia de acogida ‘Mas de la Pinaeta’, gestionada por Fundación Diagrama, que ofrece una atención educativa, terapéutica y psicosocial a niños, niñas y adolescentes con problemas de conducta bajo tutela de la Generalitat Valenciana. El desalojo se llevó a cabo con normalidad, pese a los riesgos implícitos en la situación y el especial cuidado que requerían las personas atendidas, y una vez la zona estuvo fuera de peligro, se pudo retornar al centro.
El pasado 1 de septiembre, la consellera de Servicios Sociales, Familia e Infancia, Elena Albalat, visitó la residencia para comprobar esta vuelta a la actividad habitual y charlar con los chicos y chicas sobre cómo vivieron esta situación, sobre el apoyo recibido por parte del equipo de profesionales durante la evacuación y sobre cómo afrontan este mes su vuelta al colegio o al instituto. Durante el recorrido por el recurso, que no se vio afectado por las llamas, estuvo acompañada por el secretario autonómico de Servicios Sociales, Familia e Infancia, Ignacio Grande; la directora general de Familia, Infancia y Adolescencia y Reto Demográfico, Angélica Such; y el alcalde de Gátova, Jesús Salmerón.
La consellera destacó la coordinación de todos los servicios implicados en el desalojo y la eficacia con la que el centro ha recuperado plenamente su actividad, manifestando su satisfacción por que los niños, niñas y adolescentes no experimentasen la situación de emergencia de forma negativa a su bienestar personal, emocional y psicológico. Hay que recordar que son jóvenes que presentan dificultades conductuales y requieren de una intervención terapéutica y un acompañamiento educativo personalizados para reforzar sus capacidades y facilitar su integración social.
En este sentido, Albalat felicitó al equipo de la residencia y elogió los protocolos de actuación que siguieron por haber logrado que esta situación excepcional de emergencia se desarrollase sin ningún tipo de desestabilización para los niños y niñas, y que el centro esté funcionando como si nada hubiese pasado. De hecho, a día de hoy las personas jóvenes ya han comenzado a acudir a clase y la situación vivida solo es una anécdota que compartir con sus nuevos compañeros y compañeras.
Related News