Un total de 128 personas migrantes de los Centros de Inserción Social ‘Concepción Arenal’ (Ciudad Real), ‘Guillermo Miranda’ (Murcia) y ‘Matilde Cantos Fernández’ (Granada) y el Centro Penitenciario ‘Fontcalent’ (Alicante) comenzaron en 2025 este programa, que busca dotarles de las capacidades lingüísticas y laborales necesarias para fortalecer su autonomía y su búsqueda de empleo de cara a su reinserción social.
La última edición del Circuito de inserción sociolaboral para personas reclusas migrantes, financiado por el Ministerio de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030 con cargo a la asignación tributaria del IRPF, ha permitido al equipo de Fundación Diagrama atender durante el año 2025 a un total de 128 personas de los Centros de Inserción Social ‘Concepción Arenal’ (Ciudad Real), ‘Guillermo Miranda’ (Murcia) y ‘Matilde Cantos Fernández’ (Granada) y el Centro Penitenciario ‘Fontcalent’ (Alicante). De estos usuarios y usuarias, 75 hombres y 11 mujeres han logrado finalizar la intervención.
El objetivo del programa es facilitar el proceso de inserción social y laboral a las personas reclusas migrantes que cumplen una pena privativa de libertad, dotándoles de las capacidades lingüísticas (tanto en alfabetización como en dominio del idioma) y laborales necesarias para fortalecer su autonomía y su búsqueda de empleo de cara a su reinserción social, una vez obtengan medidas de tercer grado o libertad total. Para ello, se elabora un itinerario de inserción individualizado para cada una de las personas atendidas que responde a sus motivaciones, necesidades y situación personal, con el fin de guiar su aprendizaje y desarrollo.
El circuito está dividido en tres módulos: en el primero se trabaja el aprendizaje de la lengua castellana (comprensión oral, escrita y hablada); en el segundo se practica la autonomía y la preparación para la vida en libertad (habilidades sociales, empatía, relaciones personales y culturales, recursos comunitarios a su alcance, etc.); y en el último se abordan técnicas y recursos para la inserción sociolaboral de las personas usuarias (búsqueda de empleo, elaboración de CV y carta de presentación, entrevista de trabajo, etc.).
Gracias a ello, el programa ha tenido un impacto muy positivo en las personas participantes. Todas las que han completado el circuito han alcanzado los objetivos previstos en su itinerario y han adquirido las habilidades y conocimientos desarrollados en los módulos, reduciendo así sus factores de riesgo o exclusión. También se han observado mejoras significativas en el grado de competencias sociales y de inserción sociolaboral de los usuarios y usuarias.