A lo largo de 2025, 41 personas de Salamanca, Segovia, Burgos, León y Zamora han participado en el Programa de prevención para niños y niñas menores de 14 años en conflicto social y sus familias, una iniciativa de intervención educativa que busca evitar las conductas antisociales en jóvenes por debajo de la edad penal, reducir los factores de riesgo sociales y familiares, y mejorar la convivencia, la comunicación y la sensibilización sobre igualdad.
Con el objetivo de intervenir en situaciones de personas jóvenes por debajo de la edad penal que han cometido un acto tipificado como delito, implicando también a sus familias en este proceso, Fundación Diagrama desarrolla el Programa de prevención para niños y niñas menores de 14 años en conflicto social y sus familias. A lo largo de 2025, el proyecto ha atendido a 19 jóvenes (11 varones y 8 mujeres) y 22 familiares (14 hombres y 8 mujeres) de las provincias de Salamanca, Segovia, Burgos, León y Zamora, derivadas por la correspondiente Gerencia Territorial de Servicios Sociales. El programa está financiado por la Consejería de Familia e Igualdad de Oportunidades de la Junta de Castilla y León, con cargo a la asignación tributaria del 0,7% del IRPF para la realización de programas de interés general.
El perfil de los niños y niñas atendidos se suele caracterizar por presentar elevados índices de inadaptación escolar, como un alto grado de absentismo, baja motivación hacia el aprendizaje, fracaso escolar y comportamiento disruptivo en el aula, entre otros. Asimismo, tienen más propensión a experiencias tempranas con el consumo de tóxicos, mientras que su autoestima y su tolerancia a la frustración suelen ser bajas. Estos comportamientos afectan negativamente la relación paternofilial. Por ello, la metodología del programa se centra en fomentar la implicación y motivación de las personas jóvenes y sus familias en el proceso de cambio, ofreciendo actividades flexibles, dinámicas y participativas como debates guiados, role playing, modelado y generalización de conductas, entre otros.
El proyecto se estructura en tres ejes que trabajan tanto individual como conjuntamente con los niños y niñas y con sus padres y madres. El primero es un servicio de atención e intervención terapéutica individualizada con el fin de intervenir sobre los factores de riesgo, mitigando su impacto negativo sobre la persona joven y sobre su contexto familiar. El segundo desarrolla acciones de información, sensibilización, apoyo psicológico e intervención psicosocial para disminuir la reincidencia de conductas antisociales y promover la asunción de responsabilidades. Por último, se trabaja en la mejora de las capacidades y recursos parentales a través de una escuela de familias, buscando reducir los factores de riesgo en el contexto familiar del niño o niña.
Para llevar a cabo el programa, se ha contado con la colaboración de los equipos de profesionales de las Unidades de Intervención Educativa (UIE) de cada provincia, así como de los ayuntamientos, servicios sociales municipales y autonómicos, centros educativos, entidades del tercer sector y otros agentes implicados.
El programa ha tenido una buena aceptación por parte de todas las personas usuarias y los resultados de la intervención han sido muy positivos, alcanzando todos los objetivos previstos, lo que demuestra su efectividad como acción preventiva con menores de 14 años de edad y sus familias. De esta forma, se ha evitado la consolidación de conductas antisociales, se ha reducido la probabilidad de reincidencia y se han mejorado la convivencia familiar, la comunicación y la sensibilización sobre igualdad.