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Desarrollar sus habilidades sociales mejorará la integración de 145 personas penadas

El Programa de competencias y habilidades sociales para internos/as del PAIEM permitirá que las personas con enfermedad mental o patología dual que cumplen condena en centros penitenciarios de Murcia, Alicante y Castellón adquieran herramientas y competencias emocionales, sociales y comunicativas que les permitan mejorar su autonomía, sus relaciones y su capacidad de resolver conflictos.  

Durante 2026, Fundación Diagrama emprende una nueva edición del Programa de competencias y habilidades sociales para internos/as del PAIEM, una iniciativa con la que se espera poder beneficiar a alrededor de 145 hombres y mujeres. La intervención está dirigida a personas penadas que presentan algún tipo o grado de enfermedad mental o patología dual y que se encuentran cumpliendo su condena en los centros penitenciarios Murcia II, Castellón II, Alicante I y Alicante II, así como en el Hospital Psiquiátrico Penitenciario de Alicante.

El programa, financiado por el Ministerio de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030 con cargo a la asignación tributaria del IRPF, busca que las personas usuarias adquieran una serie de habilidades sociales y comunicativas que les permitan obtener una mayor autonomía en los distintos ámbitos de lo que será su vida diaria tras el cumplimiento de su pena. También se busca que desarrollen competencias emocionales y afectivas para mejorar sus relaciones interpersonales y aprender a resolver conflictos de forma no violenta, lo que contribuirá a la efectividad de su proceso de integración en la sociedad.

El proyecto se estructura en 3 módulos compuestos por 16 sesiones grupales en las que se trabajan distintos aspectos. El primero se centra en las habilidades de comunicación y asertividad, abordando la influencia de los pensamientos en la forma de comunicarse. El segundo trata la inteligencia emocional y la resolución de problemas, desarrollando acciones para reconocer, expresar y gestionar emociones, mejorar la autoestima y resolver conflictos. En el último módulo se realiza un entrenamiento en habilidades instrumentales para la vida independiente, como las rutinas diarias, la alimentación saludable o la adherencia al tratamiento médico y farmacológico de su patología.

Durante los cuatro años de existencia del programa, se ha intervenido con más de 420 personas logrando una efectividad superior al 90% en todos los indicadores de mejora de habilidades sociales y autonomía. Unos objetivos que se espera repetir este año, garantizando de esta forma una mejora en el bienestar y la capacidad de integración social de las personas atendidas.