En los últimos cinco meses, el Programa Enlaza ha atendido a un total de 75 personas jóvenes que cumplen medidas judiciales de libertad vigilada con asistencia educativa en la Comunidad de Madrid, logrando que el riesgo de reincidencia disminuya en el 76% de los casos atendidos. Esta labor se ha llevado a cabo en coordinación con los CIS ‘Victoria Kent’ (Madrid), ‘Josefina Aldecoa’ (Navalcarnero) y ‘Melchor Rodríguez’ (Alcalá de Henares).
Cuando una persona de 16 o 17 años comete un delito que tiene prevista una pena de prisión de 15 años o más, el Juzgado de Menores puede dictar medidas judiciales de internamiento en régimen cerrado con una duración de hasta 8 años que, tras un periodo en un centro, pueden completarse a través de medidas de libertad vigilada con asistencia educativa. El seguimiento y supervisión de este periodo de intervención, cuya finalidad es que las personas jóvenes adquieran las habilidades, capacidades y actitudes necesarias para un adecuado desarrollo personal y social, lo realizan los equipos de profesionales de los Centros de Inserción Social (CIS) de referencia.
En la Comunidad de Madrid, esta labor la llevan a cabo el CIS ‘Victoria Kent’ de la capital, el CIS ‘Josefina Aldecoa’ de Navalcarnero y el CIS ‘Melchor Rodríguez’ de Alcalá de Henares, y para el seguimiento y el proyecto educativo se apoyan en el Programa Enlaza de Fundación Diagrama, financiado por la Secretaría de Estado de Derechos Sociales del Ministerio de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030, con cargo a la asignación tributaria del IRPF. Este proyecto desarrolla su intervención plenamente en el entorno social y familiar de la persona, evitando los perjuicios derivados del desarraigo de la comunidad.
Durante el último periodo de ejecución, entre el 10 de noviembre de 2025 y el 31 de marzo de 2026, el Programa Enlaza ha atendido a un total de 75 personas jóvenes (71 chicos y 4 chicas), logrando que el riesgo de reincidencia disminuya en el 76% de los casos atendidos. Esto ha sido posible gracias a un programa individualizado de ejecución de la medida (PIEM) orientado a superar los factores de riesgo que motivaron la conducta antisocial, en el que se realizan actividades adaptadas a las características y necesidades de cada persona usuaria en cinco áreas de intervención: desarrollo personal, competencia social, intervención sociofamiliar, formación e inserción laboral, e integración social.
De esta forma, desde el equipo del programa se ha garantizado la asistencia de las personas atendidas a la escuela, al centro de formación profesional o al lugar de trabajo, según el caso, procurando ofrecer ayuda para superar los factores que determinaron la infracción cometida. Asimismo, se trabajaron aspectos como el fomento del autocontrol, la mejora de la autonomía, la resolución de conflictos, las pautas de mejora de la convivencia, la búsqueda activa de empleo y formación, las habilidades laborales o la gestión del ocio y tiempo libre, entre otros.
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