Jóvenes de los pisos de inserción ‘Collbaix I y II’ han compartido su tiempo con las personas residentes en el Llar d’Avis del Carme, en un proyecto de convivencia entre generaciones que ha permitido mejorar el bienestar de las personas mayores y hacer que se sientan acompañadas y escuchadas. Por su parte, para los adolescentes ha sido una oportunidad de aprendizaje personal y social que ha favorecido su sentimiento de pertenencia.
Desde el mes de octubre de 2025, un grupo de jóvenes de los pisos de inserción laboral ‘Collbaix I y II’ de Agramunt (Lleida) están participando en un proyecto de convivencia intergeneracional con las personas mayores residentes en el Llar d’Avis del Carme de Tàrrega. En el acompañamiento y dinamización de las actividades colaboran tanto el personal de la residencia como el equipo de educadores y educadoras sociales de estos pisos gestionados por Fundación Diagrama y dependientes de la Direcció General de Prevenció i Protecció a la Infància i Adolescència de la Generalitat de Catalunya.
El proyecto surge de la necesidad de crear un espacio de encuentro entre generaciones, favoreciendo la inclusión social, el intercambio de experiencias y la reducción de la soledad en las personas mayores, al mismo tiempo que se trabajan valores como la empatía, el respeto y la convivencia en las personas jóvenes. La intervención se ha adaptado a los ritmos, intereses y necesidades de las personas mayores, promoviendo un ambiente respetuoso, acogedor y seguro. El acompañamiento profesional ha sido clave para garantizar la implicación activa de todas las personas participantes y potenciar el impacto social y emocional del proyecto.
En total, se han desarrollado seis sesiones: jornada de conocimiento mutuo, juegos de mesa, Pasapalabra, el árbol de los deseos, elaboración de un post audiovisual y actividad de cierre con felicitación de Navidad. A través de ellas se ha trabajado la escucha activa, la convivencia y el reconocimiento de la experiencia vital de las personas mayores, favoreciendo al mismo tiempo la participación, la comunicación y el sentimiento de pertenencia en los jóvenes. Las actividades han combinado dinámicas lúdicas, culturales y creativas, utilizando el juego, la conversación y la expresión emocional como herramientas para fomentar el intercambio de vivencias, el aprendizaje mutuo y la creación de vínculos significativos.
Los resultados del proyecto han sido muy positivos, superando las expectativas iniciales sobre la implicación y participación de los adolescentes y la posible existencia de barreras generacionales o culturales. Las personas mayores manifiestan haber experimentado mayor bienestar emocional, sentimientos de alegría, ilusión, motivación y acompañamiento, así como una ruptura positiva de su rutina diaria. Destacan la importancia del vínculo creado con los jóvenes y el hecho de sentirse escuchadas, valoradas y activas durante las actividades.
Por su parte, los chicos valoran la oportunidad de aprendizaje personal y social proporcionada por el proyecto. La convivencia con las personas mayores les ha permitido desarrollar la empatía, mejorar sus habilidades sociales y reflexionar sobre el proceso de envejecimiento y el valor de la trayectoria vital. Destacan además el clima de confianza generado, el sentimiento de bienestar al compartir tiempo con las personas residentes y la importancia de establecer relaciones significativas más allá de su entorno habitual, mostrando una actitud abierta y positiva hacia la continuidad del proyecto.