Pasar al contenido principal

Niños y niñas de Salamanca aprenden a gestionar sus emociones para superar la violencia de género

7 mujeres de Salamanca y sus 9 hijos e hijas participan en el Programa de Intervención para Hijos e Hijas de Mujeres Víctimas de Violencia de Género, que ofrece atención psicológica para paliar los efectos negativos de la exposición a este tipo de violencia en la infancia. Facilita que los niños y niñas adquieran habilidades para afrontar la experiencia traumática, mejora las capacidades educativas de las madres y trabaja para reforzar la relación entre ellos. 

Durante el año 2025, Fundación Diagrama ha desarrollado en Salamanca una nueva edición del Programa de Intervención para Hijos e Hijas de Mujeres Víctimas de Violencia de Género, subvencionado por la Consejería de Familia e Igualdad de Oportunidades de la Junta de Castilla y León con cargo a la asignación tributaria del IRPF. Un total de 16 personas han participado en el proyecto: 7 mujeres víctimas y sus 9 hijos e hijas (4 niños y 5 niñas).

El programa es un servicio de atención psicológica para intervenir sobre los efectos negativos de la exposición a la violencia de género en la infancia (sentimientos de miedo al abandono, soledad, vergüenza, rechazo, impotencia y culpabilidad, entre otros, así como desorientación respecto a la ruptura de la unidad familiar y tendencia a las reacciones violentas), con un enfoque integral, específico y adaptado a sus necesidades como víctimas individualizadas de este tipo de violencia.

De esta forma, se facilita que los niños y niñas adquieran habilidades para afrontar de forma sana la experiencia traumática, se mejoran las capacidades educativas de las madres víctimas y se trabaja para reconstruir y reforzar el vínculo entre ellos. Para ello, se realizan tres tipos de sesiones terapéuticas: intervención con hijos e hijas de carácter individual y grupal, o sólo grupal según la valoración profesional; intervención grupal con madres, de forma paralela a la anterior; e intervención grupal con la unidad materno-filial.

Las actuaciones implementadas no solo han sido eficaces, sino que, en la mayoría de los casos, se han superado las expectativas iniciales. Comparado con ediciones anteriores, se ha observado una mayor participación de las personas usuarias, además de una mayor aplicación práctica de los contenidos trabajados y mejor consolidación de las habilidades de relación, comunicación y resolución de conflictos.

Este impacto positivo hace que el programa se presente como una herramienta indispensable en el trabajo con familias víctimas de violencia de género, permitiendo disminuir el impacto de la experiencia vivida, prevenir la transmisión intergeneracional de patrones de relación violentos y mejorar tanto el bienestar emocional como la relación y la comunicación entre madres, hijos e hijas.